La dieta de los niños, asignatura
pendiente para colegios y padres
Los hábitos alimentarios y el ejercicio físico que
desarrollen los niños durante la infancia pueden marcar la diferencia entre una
vida sana y el riesgo de sufrir enfermedades en la edad adulta, siendo la
alimentación sana algo fundamental para su desarrollo físico e intelectual.
La llegada de octubre marca para muchos niños el comienzo de
las clases por la tarde y, con ello, la necesidad, cada vez mayor, de los
padres de hacer uso del servicio de comedores escolares. Durante cinco días a
la semana, más de un 20% de los niños comerá en el colegio, por lo que del tipo
de alimentación que allí reciba y de los hábitos que se le transmitan puede depender
su
El excesivo sedentarismo y una alimentación centrada en
productos precocinados, industriales y con exceso de grasa saturada, sal y
azúcar están contribuyendo a la aparición de enfermedades cardiovasculares,
obesidad, colesterol alto, diabetes, hipertensión… Enfermedades que, hasta hace
poco, eran poco frecuentes en
Así, es necesario que los padres conozcan convenientemente
qué es lo que ofrece el colegio a sus hijos para poder decidir y escoger aquél
que ofrezca mejores garantías de calidad en
·
El aporte energético diario del niño debe dosificarse en
cinco comidas: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
·
La dieta del colegio debe complementarse en casa, por lo que
el colegio debe informar a los padres de los menús.
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Los platos deben aportar una dieta variada que contenga
alimentos de todos los grupos, incluyendo frutas y verduras de las cuales, en
teoría, se deberían tomar cinco raciones diarias.
El colegio puede ser un buen lugar para adquirir esa
costumbre.
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La escuela también puede contribuir a desarrollar el gusto
por el pescado, incrementando su presencia en los menús
y facilitando a los niños especies con pocas espinas.
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Hay que tener en cuenta la edad y la actividad física de los alumnos
a la hora de preparar su menú.
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Es necesario que se cumpla en breve y en toda España lo
previsto en
·
Los centros deben adaptar el menú a los niños que padezcan
alguna alergia, enfermedad o intolerancia a algún alimento.
·
Asimismo, el centro determinará el personal necesario para
atender a los niños durante la comida y las horas libres hasta el comienzo de
las clases de la tarde.
En cualquier caso, hay que tener en cuenta que es también
tarea de los padres el fomentar en sus hijos una buena alimentación, interesándose
por saber lo que comen en el colegio para poder complementarlo en el desayuno,
las meriendas y las cenas.
28 de septiembre de 2006
Gabinete de
prensa de CECU